La tortícolis

 

La tortícolis o cervicalgia aguda es un tipo de contracción muscular prolongada de la musculatura del cuello, especialmente del esternocleidomastoideo y del angular de la escápula, que y suele ir acompañada también por un bloqueo a nivel cervical.

Es una patología muy fácil de detectar, ya que provoca un dolor agudo e intenso en la región de la columna cervical, así como una importante incapacidad para mover en todas direcciones la cabeza. Debido a la alteración de los músculos esternocleidomastoideo, angular de la escápula y los escalenos es habitual que la cabeza se incline hacia un lado y el mentón mire hacia el contrario. Frecuentemente se acompaña de cefaleas, mareos e incluso irradiaciones hacia el brazo o nuca.

La tortícolis común (existen diferentes tipos de tortícolis) aparece generalmente por mantener malas posturas durante un tiempo prolongado, o por la realización de movimientos bruscos del cuello. Por ello, puede aparecer al dormir, utilizar el teléfono durante mucho tiempo, por la ansiedad o estrés, por una lesión traumática (latigazo cervical), utilizar una almohada demasiado alta, permanecer junto a corrientes de aire, o incluso tras una infección.

Cabe destacar que la inmovilización no está indicada, ya que aunque en un principio puede producir un alivio de los síntomas, con el tiempo se produce una debilidad muscular que empeorará el trastorno.

¿Cómo podemos evitar la tortícolis?

Existen una serie de medidas preventivas que debemos tener en cuenta para que esta patología no vuelva a aparecer:

  • Mantener una correcta postura en cada una de las actividades que realicemos. Por ejemplo, mantenernos en una posición erguida cuando estamos sentados.
  • Evitar hablar por teléfono manteniendo al aparato entre la oreja y el hombro. Siempre será mejor sostenerlo con la mano.
  • Utilizar una almohada correcta, que no sea ni excesivamente alta ni dura.
  • Evitar realizar movimientos bruscos que impliquen al cuello y la espalda.
  • Realizar ejercicios y movimientos constantes de cuello. Diariamente ejercita durante un par de minutos el cuello para liberarlo de las tensiones que puedan aparecer por las posiciones
  • mantenidas.
  • Acude a tu osteópata o fisioterapeuta con cierta regular para impedir que se produzca este espasmo brusco de la musculatura.

Desde Osteopatía Carlos Alonso tenemos las técnicas necesarias para ayudarte a superar este tipo dolencias de manera personalizada y adaptada a cada paciente.