La periostitis tibial

Hoy en día cada vez es más frecuente que dediquemos más tiempo al deporte, y en los últimos años ha crecido exponencialmente el número de personas que realizan el tan famoso “running”, es decir, los corredores. En este tipo de deportistas, entre otros, existe una lesión muy frecuente consistente en la inflamación del periostio, que es la membrana que recurre los huesos y la cual presenta una gran sensibilidad.

La periostitis suele aparecer en la zona tibial, en el área situada entre el músculo tibial posterior y el sóleo, y se produce por la continua vibración que produce el impacto del pie contra el suelo. Afecta especialmente durante los periodos en los que el entrenamiento se vuelve más exigente, ya sea por un aumento de la velocidad, de la distancia recorrida o por la vuelta al entrenamiento tras un periodo de descanso. Del mismo modo, puede producirse por un calzado inadecuado, ya sea por desgaste de la zapatilla, poca amortiguación de la misma; al correr en bajada, terrenos de juego difíciles (como el barro), la obesidad o por un traumatismo directo en la zona.