ibromialgia y qué podemos hacer frente a ella

La Fibromialgia es una enfermedad consistente en una anomalía en la percepción del dolor, por lo que se perciben como dolorosos estímulos que habitualmente no lo son. Por ello se caracteriza de un dolor musculoesquelético (músculos, ligamenos y tendones) generalizado y sensación dolorosa a la presión en unos puntos espefícidos. Además del dolor puede ocasionar rigidez generalizada (especialmente al levantarse por las mañanas), sensación de inflamación en manos y pies, como hormigueos poco definidos que afectan de forma difusa, sobre todo en las manos, fatiga o agotamiento general y dificultad para conciliar el sueño o descansar.

Este síndrome no presenta una curación definitiva, de manera que el objetivo del tratamiento será mejorar el dolor y tratar los síntomas acompañantes para producir una mejoría en la calidad de vida de la persona.

Por ello, además de las sesiones de Osteopatía y Fisioterapia pertinentes será necesario seguir ciertas recomendaciones, tales como:

  • Practicar ejercicios de relajación diariamente con el objetivo de disminuir los estados de ansiedad y nerviosismo y relajar también la musculatura tensa que genera el dolor.
  • Evitar levantar o sostener pesos para los que no estamos preparos.
  • Evitar las posiciones forzadas o poco naturales.
  • No hacer ejercicio por encima de la capacidad personal o si éstos empeoran el cuadro clínico.
  • El ejercicio físico produce una relajación física y psicológica y ayuda a mantener el peso adecuado, regula el azúcar en sangre, el colesterol y la tensión arterial. Además es bueno para prevenir la osteoporosis y para mejorar el dolor de espalda crónico. Por ello podremos pasear, caminar por el campo, realizar gimnasia suave o nadar en una piscina climatizada.
  • Utilizar calzado cómodo.
  • Darse baños calientes.
  • Realizar las actividades de la vida diaria de forma tranquila y relajada.
  • No realizar actividades repetitivas o limitar el tiempo de su realización.
  • Utilizar un buen colchón.
  • Evitar ruidos fuertes.
  • No fumar.
  • Realizar siestas entre 10 y 30 minutos después de comer. No es necesario dormir, sólo cerrar los ojos y apagar la luz.
  • Evitar el sobrepeso.
  • Acudir regularmente a su terapeuta para tratar los tejidos blandos afectados por la enfermedad.

Desde Osteopatía Carlos Alonso tenemos las técnicas necesarias para ayudarte a superar este tipo dolencias de manera personalizada y adaptada a cada paciente.